Su fallecimiento fue confirmado poco después por la presidencia de Guinea-Bissau, la cual expresó su "dolor" por la desaparición de "su excelencia Malam Bacai Sanha". El gobierno decretó "siete días de duelo" nacional, durante los cuales se prohibirá organizar "bailes o entretenimientos".
El presidente venezolano, Hugo Chávez, también expresó su "más sincero pesar" y "solidaridad al Pueblo de la República de Guinea Bissau".
Por su parte, el gobierno brasileño expresó su "profundo pesar" y su "disposición para continuar los esfuerzos de cooperación en favor de la consolidación de la paz en Guinea-Bissau", mientras que el mandatario portugués, Aníbal Cavaco Silva, reaccionó con "profunda consternación".
Guinea-Bissau, un pequeño país lusohablante de África occidental afectado por una inestabilidad política crónica, fue colonia portuguesa hasta su independencia en 1974.
En diciembre, un diario senegalés había anunciado la muerte de Malam Bacai Sanha, lo que fue entonces desmentido por la presidencia de su país, pero su esposa había reconocido que se encontraba en "estado crítico".
Las autoridades del país africano habían llamado entonces a la calma a la población y habían asegurado que el estado de salud del mandatario estaba mejorando después que fuera puesto en coma artificial.
Malam Bacai Sanha estuvo ingresado varias veces en hospitales de Dakar y París. Su enfermedad nunca fue comunicada, a pesar de los pedidos de la oposición. Los tres presidentes que lo precedieron no lograron acabar sus mandatos, al haber sido derrocados o asesinados.
En los últimos años, Guinea Bissau se convirtió además en un lugar de paso para la cocaína sudamericana destinada a Europa, lo que aumentó la violencia y la inestabilidad.
El pasado 26 de diciembre, el primer ministro y la portavoz del gobierno afirmaron que un ataque a objetivos de las fuerzas armadas de Guinea Bissau formaba parte de un "intento de golpe de Estado".
El primer ministro Carlos Gomes Junior y la portavoz del gobierno, Adiatu Djalo Nandigna, expresaron su satisfacción por su fracaso, tras una reunión con los diputados en Bissau sobre la situación en el país.
Veinticinco militares, entre ellos el jefe de la Marina José Américo Bubo Na Tchuto, detenidos por su presunta participación en el ataque del 26 de diciembre contra el ejército, fueron presentados poco antes de fin de año.
http://noticias.latam.msn.com/xl/internacional/articulo_afp.aspx?cp-documentid=31954766
Fuentes: Agencias
Redifunde: Departamento de Comunicación de la C.I.












